Certificado de eficiencia energética: qué es, precio y cuándo lo necesitas (2026)
Cuesta entre 60 y 150 €, tarda 24-48 horas en emitirse, y sin él no puedes pedir prácticamente ninguna ayuda de eficiencia energética. Esto es todo lo que necesitas saber.
Qué es exactamente
El certificado de eficiencia energética es un documento oficial que evalúa el consumo de energía y las emisiones de CO₂ de una vivienda, con una calificación de la A (más eficiente) a la G (menos eficiente), representada con el conocido código de colores. Lo emite un técnico habilitado (arquitecto, ingeniero o similar) tras una visita presencial a la vivienda.
Cuándo es obligatorio (y no solo para pedir ayudas)
- Al vender o alquilar una vivienda: sin certificado, notarios y portales inmobiliarios pueden bloquear la operación.
- En tasaciones hipotecarias.
- Para solicitar cualquier ayuda de rehabilitación energética o la deducción del IRPF por mejora de eficiencia (lo necesitas antes y después de la obra).
- En reformas que afecten a más del 25% de la envolvente térmica del edificio.
- En edificios públicos de más de 205 m².
El Real Decreto 659/2025, en vigor desde el 1 de abril de 2026, endurece los criterios de calificación. Además, la calificación G ahora solo tiene 5 años de validez (en vez de los 10 años habituales del resto de letras), y las inmobiliarias están obligadas a mostrar el certificado en todos los anuncios de venta y alquiler.
Cuánto cuesta y cuánto tarda
El precio medio ronda los 60-150 € según la ubicación, el tipo de inmueble y los metros cuadrados. A eso hay que sumar, en algunas comunidades, una tasa administrativa de registro: unos 12 € en Cataluña, 10 € en la Comunidad Valenciana, y sin tasa adicional en Madrid. El proceso es rápido: el técnico hace la visita, y el certificado suele quedar listo y registrado en 24-48 horas.
Validez: 10 años, o 5 si tu calificación es G
Un certificado energético con calificación de la A a la F es válido durante 10 años. Si tu vivienda queda calificada con una G, la validez se reduce a 5 años desde la reforma de abril de 2026, así que conviene tenerlo en cuenta si tu vivienda está en esa franja.
Por qué necesitas dos, no uno, si pides una ayuda
Para acreditar la mejora que exige casi cualquier ayuda de eficiencia energética, necesitas un certificado antes de la obra (que sirve de punto de partida) y otro después (que demuestra el salto de calificación conseguido). El segundo certificado no es un trámite opcional: sin él, la ayuda no se puede justificar y se puede llegar a perder, aunque la obra esté perfectamente ejecutada.
Cómo se obtiene
Puedes contratarlo a través de un colegio profesional (de arquitectos, ingenieros o aparejadores) o de plataformas online especializadas que gestionan la visita técnica y el registro. No hace falta que sea el mismo técnico que ejecuta la reforma: de hecho, para el certificado final es habitual y recomendable usar un técnico independiente del instalador.